Te sientas a hacer "una cosa rápida" y, sin darte cuenta, pasaron tres horas, se enfrió la comida y te perdiste dos llamadas. El TDAH suele describirse como dificultad para sostener la atención, pero quienes lo viven saben que también existe el extremo contrario: episodios de concentración tan absorbente que resulta casi imposible salir de ellos. A esto se le llama hiperfoco, y hasta hace poco había muy pocas herramientas para estudiarlo de forma rigurosa.
Cómo se empezó a medir en serio
En 2019, Kathryn Hupfeld, Taylor Abagis y Priti Shah publicaron un estudio que introdujo el Adult Hyperfocus Questionnaire (AHQ), el primer instrumento diseñado específicamente para cuantificar el hiperfoco en adultos. Probaron la hipótesis de que el hiperfoco es más frecuente en personas con niveles altos de síntomas de TDAH, usando una muestra piloto de 251 personas y una muestra de réplica de 372.1
El resultado: quienes tenían más síntomas de TDAH reportaron más hiperfoco total y más frecuencia de episodios en cuatro áreas distintas — estudio o trabajo, pasatiempos, pantallas, y una cuarta subescala de situaciones cotidianas.
En 2024, el mismo equipo —ahora sumando a J. B. Osborne, Q. T. Tran y H. W. Hyatt— publicó una validación más robusta del cuestionario (AHQ-D) con 347 adultos, confirmando que mide un solo factor coherente de hiperfoco con muy buena consistencia interna (alfa de Cronbach de 0.93).2 Es una señal de que el hiperfoco dejó de ser solo una anécdota compartida y empieza a tener una base de medición sólida.
La cara menos cómoda del hiperfoco
El hiperfoco suele describirse como una fortaleza —y puede serlo: es la razón por la que muchas personas con TDAH producen trabajo excepcional cuando el tema realmente les interesa. Pero un estudio de 2025 de Ari Nowacki encontró que el hiperfoco y la procrastinación pueden estar conectados a través de la ensoñación desadaptativa (maladaptive daydreaming), y que esta combinación se asocia con peores resultados psicológicos.3
En otras palabras: el mismo mecanismo que te permite entrar en un estado de flujo intenso puede, en otras circunstancias, desplazar obligaciones importantes sin que te des cuenta — el mismo "reloj apagado" del que habla el artículo sobre ceguera temporal, pero llevado al extremo.
Lo importante: el hiperfoco no es lo opuesto al TDAH, es otra expresión del mismo sistema de atención — uno que regula peor cuánta atención darle a algo, en cualquier dirección. No es un premio ni un defecto: es una herramienta poderosa que necesita un límite externo.
Qué hacer con el hiperfoco
- No pelees contra él, ponle un borde.Un límite externo (alarma, hora tope) que interrumpa el hiperfoco es más realista que intentar "controlarlo" desde adentro mientras estás en él.
- Protege lo que el hiperfoco desplaza.Si sabes que vas a hiperfocalizar, adelanta lo esencial (comer, tomar medicación, una llamada importante) antes de empezar.
- Aprovéchalo cuando puedas elegirlo.Si notas que estás por entrar en hiperfoco con algo que sí importa, es un buen momento para blindar ese bloque de tiempo del resto de tus pendientes.
Que algo te saque del hiperfoco a tiempo
VozYDia pone hora tope a lo que dices y manda recordatorios que insisten hasta que respondes — el borde externo que el hiperfoco necesita. Estamos en beta.
Sumarme a la lista de esperaFuentes
- Hupfeld, K. E., Abagis, T. R., & Shah, P. (2019). Living "in the zone": hyperfocus in adult ADHD. ADHD Attention Deficit and Hyperactivity Disorders, 11(2). https://doi.org/10.1007/s12402-018-0272-y
- Hupfeld, K. E., Osborne, J. B., Tran, Q. T., Hyatt, H. W., Abagis, T. R., & Shah, P. (2024). Validation of the dispositional adult hyperfocus questionnaire (AHQ-D). Scientific Reports, 14, 19460. https://doi.org/10.1038/s41598-024-70028-y
- Nowacki, A. (2025). ADHD, Hyperfocus, and Procrastination: The Mediating Role of Maladaptive Daydreaming in Adverse Psychological Outcomes. https://doi.org/10.1177/02762366251409350
Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación o tratamiento profesional.